Informe de Resultados
El 2025 fue uno de los años más oscuros para la paz de la historia reciente. Conflictos armados como el de Ucrania, Sudán o la escalada de violencia en Oriente Medio, han agravado una tendencia a la fragilización de normas internacionales compartidas, como el derecho internacional humanitario, que con tanto esfuerzo se han venido construyendo a lo largo del tiempo. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, ha llamado a revivir el multilateralismo y ha insistido en la vigencia del Pacto para el Futuro.
El debilitamiento del multilateralismo puede haber erosionado la percepción ciudadana sobre el rol de la ONU, que cumplió en 2025 ochenta años de existencia. Una encuesta reciente nos muestra que el 44 % de los uruguayos sigue teniendo una opinión favorable sobre la organización, superando ampliamente a aquellos que no la tienen (32 %). Entre aquellos que saben que la ONU trabaja en Uruguay (un 56 %), la opinión es más positiva, lo que muestra la importancia de la rendición de cuentas.
En 2025 se inicia un nuevo período de gobierno, como resultado de un proceso electoral de la sólida democracia uruguaya. Fue también el último año de implementación del marco de cooperación plurianual de Naciones Unidas con Uruguay. Seguramente muchos se pregunten ¿Que ha hecho la ONU en Uruguay? En este documento se ofrecen algunas respuestas, entre otras:
1. Ayudar al país a dar el salto al desarrollo sostenible, sin dejar a nadie atrás
2. Gestionar y superar las crisis emergentes, como el COVID 19
3. Fortalecer las instituciones del país, en áreas de rezago o innovación
4. Pilotar nuevas soluciones en financiamiento del desarrollo sostenible
5. Contribuir a la inserción internacional de Uruguay en todos los ámbitos
Desde la entrada en vigor de la Agenda 2030, Uruguay ha hecho importantes avances, pero presenta retos considerables. La tasa de pobreza infantil y el crecimiento económico inclusivo se adivinan como retos claves de este ciclo, en una coyuntura internacional adversa. El nuevo Marco de cooperación 2026-2030 abre un nuevo horizonte de trabajo que comparte con los Objetivos del Desarrollo Sostenible.
En 2026, Uruguay asume nuevos compromisos a escala internacional, tales como el liderazgo del G77, de la CELAC y del MERCOSUR (segundo semestre), entre otros. Esperemos que en esos espacios el país puede levantar su voz en favor del multilateralismo y del derecho internacional, como es costumbre. Un mundo en paz no debe ser una quimera, sino un imperativo moral para toda la humanidad.